Cada vez que alguien compra una hamburguesa en McDonald’s, esa cadena no está, en el fondo, vendiendo comida. Según su propio presidente en los años clave de su expansión, McDonald’s construyó su verdadero negocio comprando terrenos y cobrando alquiler a sus franquiciados — no fabricando hamburguesas.

El hombre que cambió el negocio: 1955

Cuando Ray Kroc convirtió McDonald’s en una franquicia a nivel nacional, se topó con un problema: los bancos no estaban dispuestos a financiar restaurantes, un sector que consideraban de alto riesgo. Harry Sonneborn, que se convertiría en el primer presidente de la compañía, tuvo la idea que lo cambió todo: en lugar de financiar la expansión como una cadena de restaurantes, McDonald’s compraría el terreno bajo cada local y se lo alquilaría al franquiciado, con un margen sobre el coste.

Contrato de arrendamiento
El contrato de alquiler del terreno, no la receta de la hamburguesa, es la pieza central del negocio.

«No estamos, técnicamente, en el negocio de la comida. Estamos en el negocio inmobiliario. La única razón por la que vendemos hamburguesas de quince centavos es porque son la mayor generadora de ingresos, con la que nuestros inquilinos pueden pagarnos el alquiler.» — Harry Sonneborn, presidente de McDonald’s (1955–1967)

Cómo funciona, en la práctica

McDonald’s Corporation, a través de su filial inmobiliaria, compra o arrienda a largo plazo el terreno y el edificio de cada restaurante. Luego se lo subarrienda al franquiciado individual con un margen que ronda el 40% sobre lo que a la propia empresa le cuesta ese terreno. El franquiciado paga ese alquiler mes a mes, además de una cuota de franquicia y royalties sobre ventas — venda hamburguesas o no las venda.

Los números lo confirman

En 2021, los franquiciados de McDonald’s pagaron a la matriz 13.100 millones de dólares. De esa cifra, el alquiler supuso 8.400 millones — el 64% del total — frente al 36% que correspondió a los royalties sobre ventas. El negocio de la comida rápida es, en la contabilidad real de la empresa, secundario frente al negocio de ser propietaria del suelo donde esa comida se vende.

Restaurante McDonald's
Bajo cada arco dorado hay, primero, un contrato de alquiler.

Fuentes