En 1985, en la primera tienda de Costco en San Diego, su fundador Jim Sinegal fijó el precio del combo de hot dog con refresco en 1,50 dólares. Cuatro décadas, varias crisis económicas y una inflación acumulada de más del 180% después, ese combo sigue costando exactamente lo mismo. No ha subido ni un céntimo.

La orden que nadie se atrevió a romper

El precio del hot dog no es un descuido ni una casualidad contable: es una decisión que Sinegal defendió personalmente durante años, incluso cuando dentro de la propia empresa se planteó subirlo para compensar costes.

«Si subes el precio del hot dog, te mato.» — Jim Sinegal a Craig Jelinek, el hombre que le sucedería como consejero delegado de Costco.

Jelinek ha contado esta anécdota en varias entrevistas y actos públicos a lo largo de los años, siempre con el mismo desenlace: cuando se convirtió en CEO en 2012, mantuvo el precio intacto. Sigue costando 1,50 dólares hoy.

Hot dog con refresco, el combo icónico de Costco
El combo de hot dog y refresco de Costco: el mismo precio desde 1985.

Por qué Costco no gana dinero con el hot dog

La clave está en que el hot dog nunca fue pensado como negocio. Costco no gana dinero vendiendo productos con margen: gana dinero con las cuotas anuales de membresía, que en 2025 aportan la inmensa mayoría de su beneficio operativo. El resto de la tienda —incluido el puesto de comida— existe para que la gente perciba valor y siga renovando esa membresía año tras año.

Mantener el hot dog a un precio ridículamente bajo, incluso perdiendo dinero con él si hace falta, es publicidad viva de esa promesa: en Costco, los precios no suben porque sí.

Carritos de la compra en la entrada de un almacén Costco
El modelo de Costco depende de la membresía, no del margen en productos como el hot dog.

2025: cambia el refresco, no el precio

En 2025, Costco sustituyó Pepsi por Coca-Cola como marca de refresco en el combo, tras años de acuerdo con la primera. Fue un cambio visible, comentado por los socios en redes y medios especializados en retail. El precio, sin embargo, no se movió: sigue siendo 1,50 dólares, cuarenta años después de que Sinegal lo fijara por primera vez.

Fuentes