En un pueblo alemán de poco más de veinte mil habitantes nacieron dos de las marcas deportivas más grandes del mundo. Las fundaron dos hermanos que empezaron trabajando juntos y acabaron sin dirigirse la palabra. Su pelea dividió al pueblo entero durante décadas.

1924: una fábrica en el lavadero

Adolf y Rudolf Dassler crecieron en Herzogenaurach, en Baviera. En 1924 fundaron juntos la Gebrüder Dassler Schuhfabrik («fábrica de calzado de los hermanos Dassler»), que empezó en el lavadero de su madre. Adolf, el pequeño, era el artesano obsesionado con el diseño; Rudolf, el vendedor.

1936: las zapatillas de Jesse Owens

En los Juegos Olímpicos de Berlín, Adolf consiguió que el velocista estadounidense Jesse Owens corriera con sus zapatillas de clavos. Owens ganó cuatro medallas de oro y los pedidos se dispararon.

Jesse Owens en 1936
Jesse Owens en 1936. Foto: Acme News Photos, dominio público, vía Wikimedia Commons.
Zapatillas de clavos usadas por Jesse Owens en 1936
Zapatillas de clavos de Jesse Owens. Foto: New York-air, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

La guerra y la ruptura

La relación entre los hermanos se deterioró durante la Segunda Guerra Mundial, entre sospechas mutuas y tensiones familiares. Nunca quedó claro un único motivo. En 1948 se repartieron la empresa, los empleados y las máquinas, y cada uno abrió su propia fábrica a un lado del río Aurach.

Un pueblo, dos bandos

Herzogenaurach se partió con ellos. Durante décadas hubo bares, panaderías y equipos de fútbol de un bando o del otro. Al pueblo lo llamaban «la ciudad de los cuellos doblados»: antes de hablar con alguien, la gente le miraba los pies para saber qué zapatillas llevaba.

Centro histórico de Herzogenaurach
Herzogenaurach, el pueblo que se dividió en dos. Foto: Axel Tomforde, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Las dos marcas

Adolf, al que todos llamaban Adi, unió su apodo y su apellido: Adi Dassler, Adidas. Rudolf probó primero con «Ruda» y enseguida lo cambió por un nombre con más garra: Puma.

Los hermanos no se reconciliaron. Murieron en los años setenta y están enterrados en extremos opuestos del mismo cementerio. En 2009, empleados de las dos empresas jugaron un partido de fútbol amistoso para enterrar simbólicamente la rivalidad.

Estatua de Adi Dassler en Herzogenaurach
Estatua de Adi Dassler en Herzogenaurach. Foto: Maxim560, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Con razón

La competencia entre dos hermanos que no se soportaban obligó a cada uno a superar al otro durante décadas. De una pelea familiar salieron dos marcas que hoy se venden en todo el mundo.

Fuentes