Muchas de las marcas que hoy asociamos a móviles, videoconsolas o coches deportivos nacieron vendiendo algo completamente distinto. Estas son cinco de las historias mejor documentadas.

1. Samsung: pescado seco, verduras y fideos

Lee Byung-chul fundó Samsung Sanghoe en 1938 en Daegu (Corea) como una empresa de comercio: exportaba pescado seco, verduras y fideos a Manchuria y Pekín. Samsung no entró en la electrónica hasta 1969, más de tres décadas después.

Puestos de pescado seco en un mercado de Busan, Corea
Pescado seco en un mercado de Busan. Foto: KJRSeattle, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

2. Nintendo: cartas de juego pintadas a mano

Fusajiro Yamauchi fundó Nintendo Koppai en Kioto en 1889 para fabricar hanafuda, unas cartas japonesas de flores hechas y pintadas a mano. La compañía siguió haciendo naipes durante décadas y hoy todavía los vende en Japón.

Cartas hanafuda japonesas de hacia 1870
Cartas hanafuda de hacia 1870, el producto con el que nació Nintendo. Dominio público, Yale University Library.

3. Nokia: una fábrica de papel (y luego botas de goma)

Fredrik Idestam abrió en 1865 una fábrica de pasta de papel en Tampere (Finlandia) y poco después la trasladó junto al río Nokianvirta, que acabó dando nombre a la empresa. En 1967 Nokia se fusionó con la Finnish Rubber Works, famosa por sus botas de goma, y con Finnish Cable Works: de ahí salió el grupo que acabaría fabricando teléfonos.

Fábrica de papel de Nokia en 1894
La fábrica de papel de Nokia, en una ilustración de 1894. Dominio público.

4. Lamborghini: tractores… que todavía existen

Ferruccio Lamborghini fundó Lamborghini Trattori en 1948, fabricando tractores con piezas de excedentes militares. Los deportivos llegaron en 1963. La marca de tractores sigue existiendo hoy, aunque pertenece a otro grupo distinto del de los coches.

Tractor Lamborghini naranja
Un tractor Lamborghini. Foto: Thomas Vogt, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

5. Colgate: velas, jabón y almidón

William Colgate abrió su negocio en Nueva York en 1806 vendiendo almidón, jabón y velas. La pasta de dientes no llegó hasta 1873, en tarro: 67 años después.

Con razón

Las cinco empezaron vendiendo otra cosa y cambiaron de rumbo cuando encontraron un negocio mejor. Lo que hoy parece su «esencia» fue, en su momento, un giro.

Fuentes